La nieve ahora está aquí, las estaciones abren sus puertas y tú te encuentras frente al gran dilema: ¿Debería aprender a esquiar o lanzarme con el snowboard?
Esta es la pregunta del millón para cualquier principiante. Aunque los dos deportes distribuyen exactamente el mismo escenario -la montaña blanca-, la experiencia, el esfuerzo y la técnica son mundos completamente distintas.
En el presente artículo, desglosamos las diferencias clave a fin de que escojas el que mejor se adapte a ti.
1. La curva de aprendizaje: ¿Qué es más bien difícil?
Este es el punto más esencial para los debutantes. Existe una regla de oro en la montaña:
- Esquí: Fácil de aprender, difícil de controlar. En tu primer día, probablemente ahora logres desplazarte haciendo la "cuña" y bajar pistas verdes con cierto control. No obstante, lograr una técnica especial de carving o bajar pistas negras requiere años de práctica.
- Snowboard: Difícil de estudiar, simple de dominar. Los primeros dos o tres días pueden ser frustrantes. Vas a pasar bastante tiempo en el suelo y tus muñecas lo van a saber. Pero, una vez que consigues "llevar a cabo el click" y comprender la estabilidad de los cantos, la progresión es muy rápida.
Veredicto: Si solo vas a ir un fin de semana y deseas disfrutar desde el primer minuto, el esquí es tu opción. Si tienes paciencia y quieres progresar veloz en un largo plazo, el snowboard te compensará.
2. Tranquilidad y Equipo
Aquí es donde el snowboard gana por goleada.
- Las botas: Las botas de esquí son recias, pesadas y caminar con ellas es lo más parecido a ser un robot. Las botas de snowboard son blandas, cómodas y puedes caminar por el aparcamiento o el pueblo prácticamente tal y como si llevaras calzado normal.
- El transporte: En el esquí llevas dos tablas largas y 2 bastones (cuatro objetos). En el snowboard, solo llevas una tabla bajo el brazo.
- Remontes y telesillas: Aquí el esquí es mucho más cómodo. Sencillamente te sientas y sales deslizándote hacia adelante. En el snowboard, debes desabrochar un pie, maniobrar con la tabla colgando y, al bajar, tener mucho equilibrio con un solo pie fijado.
3. Sensaciones y Estilo
- Esquí: La situación es natural, viendo hacia adelante, similar a caminar o correr. Es ideal si disfrutas la agilidad controlada, los recorridos largos y la distinción técnica.
- Snowboard: La situación es lateral (como en el skate o surf), lo cual puede sentirse antinatural al comienzo. No obstante, la sensación de "flotar" en nieve virgen y la libertad de movimientos para realizar trucos y saltos es incomparable.
4. El factor riesgo: ¿Dónde te duele mucho más?
Los dos son deportes de riesgo, pero las lesiones tienden a ser diferentes:
- Esquís: Al tener los pies independientes, las rodillas sufren mucho más frente giros bruscos o caídas donde un esquí no salta.
- Snowboard: Al tener los dos pies fijos en una tabla, las rodillas están mucho más protegidas, pero las caídas acostumbran a afectar a las muñecas, hombros y el coxis. (¡Un culatín protector es el más destacable amigo del snowboarder novato!).
Entonces, ¿cuál escoger?
Para ayudarte a decidir, responde a estas cuestiones:
Elige el Esquí si:
- Es tu primera vez en la nieve y deseas bajar una pista el primer día.
- Escoges la agilidad y las sendas largas por toda la estación.
- Vienes de otros deportes como el patinaje.
- Te sientes mucho más seguro teniendo los pies libres y bastones para apoyarte.
Elige el Snowboard si:
- Disfrutas el surf, el skate o el longboard (la transferencia de técnica es colosal).
- No te importa caerte varias ocasiones al principio con tal de aprender algo nuevo.
- Buscas tranquilidad fuera de las pistas (botas blandas).
- Te atrae más el estilo freestyle, los saltos y los parques de nieve.
Conclusión
No hay una contestación tabla de snow correcta. En verdad, ¡muchos apasionados de la nieve practican los dos! Si nunca probaste ninguno, nuestro consejo es que contrates un profesor para tus primeros pasos. Unas escasas horas de clase te ahorrarán meses de frustración y, sobre todo, te darán la seguridad que se requiere para gozar.
Y tú, ¿ya te has decidido? ¿Eres de palitos o de tabla? ¡Nos observamos en las pistas!
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